Memorias de Cera: candelabro cubierto de cera brillando en una sala oscura
Cuerpos de obra

Investigación material.

Candelabro brillando en una sala oscura, con cera goteando de cada brazo
01 · Objetos encáusticos

Memorias de Cera

Candelabro antiguo, cera encáustica, textil y luz

Memorias de Cera transforma un candelabro antiguo mediante la acumulación sucesiva de cera encáustica, preservando el objeto y velando al mismo tiempo su forma original. Capas de materia se acumulan sobre su estructura como huellas del tiempo, convirtiendo un objeto funcional en un cuerpo escultórico en evolución.

Detalle de la acumulación de cera sobre el cristal
Candelabro visto desde abajo, con los brazos cargados de cera
Candelabro en la oscuridad, puntos de llama
Especie Nocturna I: candelabro ramificado de flores de cera luminosas e hilos de cristal
02 · Flores de otro mundo

Especie Nocturna I

Cera encáustica, pigmentos minerales, terciopelo de seda, luz integrada y cristal

Las flores se forman a mano mediante la acumulación gradual de cera encáustica, capa por capa, hasta que la materia adquiere estructura y volumen. Las formas ramificadas se construyen, se envuelven en terciopelo de seda y se recubren de cera encáustica pigmentada en verde. Una luz integrada recorre la estructura, iluminando las flores y dando a la obra una presencia bioluminiscente.

Flor de cera violeta brillando desde su centro
Flor de cera roja iluminada desde dentro
Flores violetas en la oscuridad
Árbol de la memoria: panel tallado con rosas de cera esculpidas trepando la forma de un árbol, contra un horizonte pintado
03 · Flores de otro mundo

Árbol de la memoria

Cera encáustica, pigmentos, técnica mixta, elementos escultóricos, flores de cera hechas a mano, mariposas y luz integrada sobre panel.

Árbol de la Memoria reúne lenguaje simbólico, materia y forma botánica en la imagen de un árbol. Elevándose sobre un campo de marcas incisas y símbolos recurrentes, una estructura central se ramifica en flores de cera hechas a mano, mariposas y puntos de luz.

El árbol se aborda como una arquitectura viva de información: una estructura a través de la cual la memoria puede almacenarse, transmitirse y transformarse. Los símbolos incrustados en la superficie coexisten con formas orgánicas emergentes, sugiriendo el paso de un lenguaje codificado a la materia viva.

La cera se vuelve superficie y organismo a la vez: preserva huellas mientras da origen a nuevas formas.

Rosas y luces a lo largo del tronco tallado, de noche
Árbol bañado en luz azul
Rosas rojas en detalle
Árbol instalado en un pasaje iluminado por faroles
Lenguaje I: gran pintura azul en relieve sobre un muro de azotea al sol
04 · Lenguajes de lo invisible

Lenguaje I

Cera encáustica, copal y pigmentos minerales sobre panel, con aplicación de cera en relieve.

Lenguaje I reúne signos y geometrías construidos en relieve mediante la aplicación de cera sobre capas de encáustica. Las formas emergen de la superficie como fragmentos de un sistema visual suspendido entre la escritura, el diagrama y el código. Deliberadamente abiertas a la interpretación, sugieren una lengua desconocida: un intento de dar forma visible a lo que permanece invisible.

Texto inscrito sobre la superficie azul
Glifos tallados en pigmento azul
Glifos en relieve bajo la luz rasante del sol
Códice horizontal sobre un altar de piedras y objetos
05 · Cartografía de lo invisible

Territorio Verde

Lienzo de algodón, batik de reserva de cera, pigmentos, medio mixto de cera y madera.

Cartografía Verde I se despliega como un campo suspendido de símbolos, criaturas y fragmentos de lenguaje. Creada mediante batik de reserva de cera sobre lienzo de algodón, formas recurrentes y trazos escritos coexisten como coordenadas de un territorio imaginado. Más que describir una geografía física, la obra traza conexiones entre la memoria, el lenguaje simbólico y lo invisible.

Códice de serpiente enmarcado
Códice instalado junto a una puerta y una palma
Códice sobre el altar con una lámpara de estrella
Detalle del pergamino con ramas
Escenografía de terciopelo verde bordado en un desierto blanco
06 · Ambientes

Campo de fuego I

Tezontle, textil, velas de cera y fuego.

Campo de Fuego I transforma el suelo en un territorio temporal construido con piedra volcánica, textil, cera y fuego. El tezontle se dispone sobre la superficie como líneas y marcas, mientras una secuencia de velas establece un eje luminoso a través del espacio.

Concebida como un ambiente para ser recorrido más que observado a distancia, la obra cambia a medida que los cuerpos se reúnen en ella. El fuego se vuelve materia y activación a la vez, mientras la piedra volcánica guarda otra memoria del calor: materia formada por el fuego, materia transformada a través de él.

A través de la participación, la instalación se convierte en un campo vivo: un espacio donde materia, cuerpo y luz coexisten por un instante.

Reunión ceremonial a la luz de las velas bajo un dosel pintado
Vestimenta ceremonial junto al panel del Árbol
Exposiciones, comisiones y ambientes site-specific. Consultas bienvenidas.

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